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Revolución en zapatillas de ballet: Análisis de “Billy Elliot”

Ojos morados, gritos de protesta e injusticia, es lo que vivían los mineros del Reino Unido en la histórica huelga del 84 – 85, en medio de movilizaciones por extrema represión policial y la deslealtad de los que dejan de apoyar la causa por sus extremas necesidades. De alguna forma, en este pueblo polarizado – recordándonos nuestra propia situación nivel país – nace desde las fauces del conflicto un talentoso niño, un prodigio del ballet, nace “Billy Elliot”.

Dirigida por Stephen Daldry y estrenada en el año 2000, Billy Elliot es una película dramática del Reino Unido y que se enmarca en el contexto histórico de la mitad de los años 80, en el cual se desenvolvían las arduas protestas del sector minero. Por esta razón, el pueblo en que se desarrolla la historia es una muestra de la polarización que generan las revueltas cuando se buscan mejores oportunidades, encontrando en la película – en diálogos explícitos de personajes – frases que escucharíamos fácilmente en las calles de nuestro país actualmente.

Billy Elliot interpretado por Jamie Bell

El inicio del film es una presentación de nuestro carismático protagonista, siendo una secuencia de primeros planos y a Billy – interpretado por un pequeño Jamie Bell – saltando sobre su cama mientras escucha música con el volumen alto. La primera escena de la cinta es solo describir a nuestro personaje principal, desde actuar como un inmaduro – y feliz – niño de 11 años, y, por otro lado, preparando el desayuno para su anciana abuela, denotando que siendo solo un niño pequeño debe encargarse de cosas de adulto. Mientras la película avanza nos muestran que Billy practica boxeo y que es bastante malo en la disciplina sobre el ring, esto es entendible cuando a inicios del film nos enteramos de que es obligado por su padre – interpretado por Gary Lewis – a hacerlo. Es en esta escena en que como espectadores nos damos cuenta de que Billy siente cierta atracción por el ballet y por las melodías que provienen de la otra mitad del gimnasio, en donde la maestra Georgia – interpretada por Julie Walters – y será este personaje quien guíe a Billy en su secreto camino por el ballet y además como concejera personal, ya que de cierta forma será ella quien produzca la confianza hacia una figura adulta que Billy no siente desde la muerte de su madre.

Desde su premisa, podemos identificar la problemática central del filme, pues el ballet y la masculinidad tóxica aún en nuestros tiempos – lamentablemente – es una combinación   que traerá problemas, desde la aceptación familiar y el apoyo al seguir practicando para alcanzar un sueño. Esto, dejando a un lado la disciplina del ballet, es algo por lo que cualquiera que haya decidido y querido dedicar su vida en algo no convencional, vale decir, el arte mismo, ha pasado. Ese dolor al no sentir apoyo a buenas y a primeras, aquellos comentarios que están solo para desmotivarte, sea cual sea la situación, es casi imposible no sentirse identificado por el pequeño Billy Elliot. Para nuestro protagonista es todo un viaje aprender, una excursión hacia la aceptación y liberación de prejuicios, donde no está mal dedicarse a lo que en verdad te mueve, a lo que te gusta y te hace sentir vivo. En la cinta, esto es representado constantemente en los momentos donde Billy baila mientras camina por las calles de su pequeño pueblo, siendo en su mayoría antes o después de escenas fuertes en las cuales el talento de Billy no fue aceptado o simplemente, fue reprimido. Los ejemplo más grande de esto, son dos escenas opuestas entre sí: en la primera, la maestra encara a la familia de Billy en la cocina de su casa y, en medio de peleas y de la discusión misma, el hermano mayor lo obliga a bailar sobre la mesa, ella se opone, pues él no es material de burlas, ya terminado la escena, Billy baila sin parar, queriendo olvidar todo lo sucedido, hasta que choca con una muralla con latas oxidadas, simbolizando la barrera sociocultural que le impide liberar todo su talento. La segunda, es cuando Billy confronta a su padre, no hablaré de esto en detalle para no arruinar la sorpresa – por ser una escena hermosa en sí misma – pero de todas formas, cumple el mismo rol, del conflicto nace el baile y este se vuele un escape de la realidad.

Un punto importante del film es como en el arte se representa los conflictos sociales que pasan en tiempos exactos. No será complicado ver en películas, canciones, obras de teatro y en cualquier rama del arte, historias o representaciones del estallido social o de la pandemia en un futuro no muy lejano – y en la actualidad – pues el arte en sí mismo es para el artista su carta en blanco para hablar de lo que vive y aqueja. En Billy Elliot, esto es su núcleo, no solo en dependencia de su contexto histórico, sino en la vida del protagonista, ya que es su dolor lo que le produce esa electricidad en el cuerpo para bailar, con su pena, sus recuerdos y sus aspiraciones, Billy logra armarse y crear una burbuja en la que desaparece del mundo real para volverse algo más – para volverse él mismo una obra de arte-.

La película termina con un final que te deja los pelos de punta, si bien no es necesario decir lo que pasa en ella para hablar de lo que te hace sentir, es obligatorio hacer un punta pie en que la liberación es nuestra más grande aspiración, pues en ella se engloba toda tu historia, todas tus penas, todos los golpes que la vida te dio hasta quedar tendido en el suelo. La liberación de Billy Elliot – y todo su círculo cercano y familiar – es nuestra propia liberación, o al menos por unos minutos mientras comienzan a aparecer los créditos de la película. Es el cierre perfecto para la historia, es como se termina el círculo narrativo y da la paz que no se sentía desde un inicio en la cinta. Te invito a ver esta película con tintes hogareños, una llena de nostalgia y un sentimiento de apego y de lucha, porque para todo lo que sentimos individualmente y además lo que se viene a nivel país, tenemos que entender que, contra las balas, también se puede pelear en una revolución con zapatillas de ballet.

Te dejamos el trailer para que te motives a verla:

admin

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